El reino de mi mundo

sábado, 28 de mayo de 2016

un trago y un solo de jazz

Porque de todos los lugares que hay en este mundo ella tenía que venir a mi café, se lamenta mientras bebe una copa de whisky añejo oriundo del lugar, y mira sin cavilar hacía la madera gastada de la barra que tantos tragos le otorgo. Estamos en plena guerra y París fue tomado por los hombres del  III Reich.  Estamos en una guerra de malos contra malos,donde no hay lugar para el amor. A pesar de ello, un lugar en el mundo puede ser la escapatoria, sin escrúpulos ella vino a mi café quien sabe porque?,  burla del destino.
No se que decirle cuando la vea, mas que mirarla a los ojos y recordarle que ella vestía de azul mientras los grises marchaban por las plazas y bulevares.  Paso el tiempo sí, y los recuerdos afloran aquella época. Rick sigue en la barra mirando la madera gastada y se repite si recordar que es un impulso del corazón, si la falta de interés en la política y los pueblos no será solo una escusa para olvidarla? Por eso piensa que lo suyo es solo un café.
De que sirvió combatir en Etiopia y el Fascismo en España? Tal vez estar del bando de los perdedores no era la  idea para alguien que solo quería un café. Ser bueno para los negocios se lleva en la Sangre y nunca fue bueno para los negocios ni para la elección de caminos. El jazz rustico suena de fondo para aliviar la tensión.
De todas formas es hora de volver a tomar un último trago y salvar al menos una vida de la oscuridad. Ella te interesa y  no es cualquier mujer. Ella es la dama que París le otorgo y que ahora, en estos momentos es tiempo de recuperar o por lo menos jugar la última carta para la despedida para cuando se vaya. Héroes no sirven sin decisión,  aunque en un café un trago y un solo de jazz para seguir nunca vienen mal.
 Diego Leandro Couselo


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